Es un perro ¿lo sabes? [Necesidades emocionales caninas]

Un perro, es un perro, no es  un bebé humano, ni un gato, ni una oveja, ni un elefante. Un perro es un perro. Y tiene el derecho de ser tratado como un perro, primero porque lo es y segundo porque es la única manera de que tenga una vida feliz.

Ser un perro o decir que  tu perro es un perro, no es nada despectivo ni discriminatorio, pero igual que no lo es decir que tú eres una humana y no una jirafa. Y no debes olvidar que por muy fuerte que sea lo que sientes hacía él es un perro, no un bebé humano y sus necesidades son muy diferentes.

 

Olvidas que es un perro porque:

 


❤️ Te acompaña te consuela,y te quiere sin juzgarte.

❤️ Te espera siempre,  y su afecto es seguro y predecible

❤️ Está a tu lado, te acompaña, le gusta estar contigo

❤️ Te necesita como un bebé humano, solo te tiene a ti

❤️ Es mono, calentito…..y siempre está ahí


 

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No dudo  que para ti tu animal sea como un hijo, y desde luego que lo que tu sientes, no lo cambia ni dios, sin importar si es un perro un gato o un hámster.

Pero recuerda es un perro, no un bebé humano.

La gran diferencia que marca el tener claros los conceptos de que un perro es un perro y no un bebé humano, es que si eres consciente de que es un perro, le darás lo que un perro necesita,pero si estás tan inmersa en tus propias emociones , en el sentimiento de amor maternal que te une (sin ser consciente de que es es un perro) te olvidaras de cubrir sus verdaderas necesidades que le hagan vivir con bienestar y acabar desarrollando trastornos de estrés o problemas de comportamiento.

 

Yo olvidé que mi perro era un perro 

Recuerdo hace muchos años la primera vez que le puse a mi perro Odie un chubasquero azul que le había comprado. Estaba monísimo, te lo juro.

Él, que era un perro nervioso que no paraba quieto ni durmiendo, pues fue colocarle el bendito chubasquero y no movía ni una pata.Le sacabas a la calle y ahí se quedaba tieso  como una estatua. Ese chubasquero era mano de santo.

Lo mismo me paso respecto a la camita de nubes y a los calcetines para la nieve. Odie era un perro  con principios que no estaba dispuesto a dejar de ser quién era (y era un perro) por mis delirios de humana.

Quizá todo esto debiera de haberme dado alguna pista de que él no era un perro de ropita , ni de complementos, y que si  me gustaba el chubasquero en cuestión me lo pusiese yo.Él era así, un perro con carácter.

Un perro que antes de ser mi mejor amigo era perro. Algo que yo olvidé durante muchos de los años que estuvimos juntos.

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Olvidé que era un perro porque yo en ese momento de mi vida necesitaba que fuese algo más que eso.

Y yo que  pensaba que lo sabia todo sobre perros, sin darme cuenta estaba sembrando algo que más tarde no me gustaría nada recoger: ANSIEDAD POR SEPARACIÓN 

Lo triste es que esta confusión es cada vez más frecuente en el mundo de los animales de compañía, tanto en las familias como entre los profesionales o amantes de los perros .

 

Te estás olvidando de  que es un perro cuando :

  • Le tratas como un bebé  humano, estás a cada momento pendiente de él (sobreprotección)
  • El amor acaba siendo dependiente y aparecen problemas emocionales y de conducta( ansiedad, hiper apego, conductas destructivas, hacer las necesidades en casa…etc)
  • No le dejas que se relacione con otros perros por miedo a que le pase algo
  • Nunca le dejas suelto por temor a que se pierda
  • No dejarle oler, explorar, cazar, marcar
  • Le llevas en brazos para que no se ensucie y si lo hace le castigas
  • No le dejas salir a la calle porque hace frío
  • No le sacas de paseo y le pones arena de gato o una trampilla al balcón
  • Ropitas innecesarias, complementos, carritos y mochilas para transportar  perros

 

Y todo esto que queda enmascarado bajo el supuesto » amor» hacía los animales puede traer consecuencias devastadoras para tu perro, para ti y para vuestra relación.

 

Si le quieres, si realmente le quieras, no le impidas que sea lo que es. Puede que a ti te guste verle limpio y con olor a fresa, pero tienes que comprender que eso no es lo que a tu animal le produce bienestar.

Quizá él necesite mucho monte para seguir rastros e incluso restregarse en alguna que otra caca de animal  o de no animal.

Sí, ya  lo sé querida, para mí  como humana también suena asqueroso, pero no estamos hablando ni de ti ni de mí, hablamos de él y para él es necesario. 

 Si le quieres, déjale que sea perro. (Si no puedes, porque dependes emocionalmente, pide ayuda, estoy al otro lado, yo pasé por lo mismo que tú)

¿A caso  él  no te  deja que tú seas como eres sin juzgarte o intentar cambiarte?

Un abrazo, Noelia.

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