Cómo ser madre (en estos tiempos) y no morir en el intento

ser mama y no morir en el intento

Todavía recuerdo cuando era “la madre perfecta”. ¡Eso fue antes de tener hijos! Siempre que veía alguna escena que me llamaba la atención con niños, me preguntaba cómo es posible que eduquen así a los niños… ¿Por qué no consigue que le obedezca? ¿Por qué criamos niños tan caprichosos?Yo obedecía y no me comportaba así de pequeña.

En definitiva juzgaba inconscientemente a mamis por una escena puntual y sin ningún tipo de información sobre su vida, su día, su nivel de estrés…Madre mía cuánto he cambiado desde aquellas reflexiones… Y menos mal

 

De 0 a 3 niños en 15 meses ¡Horror!

Le pongo en situación, entré en el mundo de la maternidad por una de las puertas grandes que existen.

Pase de cero a tres niños en 15 meses, casi nada para una persona que no le había dado muchas vueltas a esto de convertirse en mami.De hecho si me hubiesen dejado ver esta escena de mama de 3 peques en 15 meses, casi seguro que hubiese salido corriendo…

El caso es que mi primer año de maternidad de mellizos fue una experiencia maravillosa, rebosaba amor por todas las células de mi cuerpo, un amor desconocido para mí hasta ese momento. También es cierto que estaba muy cansada porque me levantaba como 8 veces a darles pecho hasta que aprendí a darles el pecho a la vez y reduce la tomas a la mitad.

Pase de derramar amor al estrés más absoluto porque cuando mis mellizos tenían 15 meses llego mi tercer bebé.

Aquí mi mundo se derrumbó, era imposible atender  y satisfacer las necesidades de mis 3 bebés.Mi sensación de incompetente me acompañó durante bastante tiempo, era completamente imposible salir a la calle (durante más de 4 meses no pude salir sola a la calle).

Yo misma me pisoteaba, me empequeñecía y me machacaba viéndome y creyéndome totalmente incapaz de cuidar a 3 y siempre rondaba por mi cabeza “tengo 2 brazos, 2 manos y 2 tetas…. Pero 3 no.

Estaba obsesionada con no poder prestarles la atención a cada uno que me hubiese gustado porque si por algún casual tenía algún pensamiento fugaz de ser mamá siempre me decía a mí misma “no sé si tendré hijos, pero si algún día tengo sin duda les voy a dar toda la atención del mundo”.

Vivimos un tiempo en modo supervivencia y como todo en la vida esto también pasó y me dejó grandes aprendizajes…, de hecho ha sido mi mayor bendición.

“Los niños traducen el amor de sus padres en función de la atención que reciban de ellos. De hecho si veo que mis padres ponen más atención al trabajo, a limpiar la casa, a su móvil, a sus hobby, yo como niño sentiré que no soy importante para él, porque no me pone en primer lugar y esa emoción irá impregnando mi cuerpo sin darme cuenta”

Esta es la percepción de los niños que no tiene por qué ser la realidad.La mayoría de los padres amamos a nuestros hijos con locura, aunque a veces mandemos mensajes contradictorios o no sepamos demostrárselo porque no nos han enseñado .

 

Emociones

Aquí entran en juego las emociones.En esta sociedad que vivimos, las emociones son las grandes desconocidas, cuando deberían ser lo más importante del mundo. Lo primero que deberíamos enseñar a nuestros hijos es a sentir y a nombrar sus emociones.

Mejor dicho, los niños lo que mejor saben hacer es sentir, es vivir en el presente, expresar sus emociones y estar conectados con su cuerpo,  a medida que van creciendo se desconectan de esta maravilla de la conexión, y dejan de mirar hacia dentro y empezamos a mirar hacia fuera.

Empiezo a poner el foco en cómo conseguir atención y mirada, primero de mi familia y luego en el mundo. Es una manera  incorrecta porque empezaré a comportarme como quiere mi familia, mis amigos o mis compañeros, porque en realidad, lo que quiero es que la gente me acepte y me quiera y muchas veces empieza con un simple:

“No seas malo que así no te quiero”“No llores que te pones muy feo”

Los padres, muchas veces vivimos de manera inconsciente, y simplemente educamos como nos han educado, al igual que educaron nuestros abuelos a nuestros padres y así sucesivamente.

En ningún momento nos hemos planteado que todo esto empieza a sembrar secuelas en mí, en mi autoestima y que más delante de adulto seguirán ahí a no ser que me duela lo suficiente y me entre ganas de cambiarlo.

 

Para enseñarles a nuestros hijos a gestionar sus emociones, primero hemos de aprenderlas nosotros. Las emociones no son ni buenas ni malas, simplemente son y si estamos atentos nos dan mucha información sobre nosotros

 

Cuando yo estoy conectado con mi ser, puedo entender perfectamente en que lenguaje me habla mi cuerpo.
De hecho cuando somos niños estamos megaconectados a nuestro sentir, es a medida que vamos creciendo que vamos bloqueando las emociones porque la sociedad no permite ciertos comportamientos, porque si me comporto de una manera en concreto tantos mis padres y las demás personas me van a penalizar y me van a retirar la mirada y eso me hace sufrir.

Por lo tanto empiezo a bloquear mis sentimientos y dejo de sentir y me desconecto de mi ser de mi esencia de lo que yo soy y de lo que he venido a hacer a este mundo.

 

Pase lo que pase, tú puedes elegir cómo sentirte

Como he dicho antes,  todavía me faltaban grandes cosas por aprender, por perdonarme y por hacerme responsable 100 % de mi propia vida y la vida me envió a 3 bebes en 15 meses y me dijo a ver cómo te las campaneas, a ver si eres capaz de prestarle toda la atención que quieres a cada hijo.Y este fue mi punto de quiebra y aprendí  que pase lo que pase, aunque vivas la circunstancia que sea, tú puedes elegir como sentirte.

A veces resulta imposible entender esto en las familias, por eso te recomiendo el libro del psiquiatra Viktor E. Frankl “El hombre en busca de sentido” fue prisionero en un campo de concentración durante mucho tiempo y experimentó una experiencia desnuda. Él lo perdió todo, vio destruir todo lo que valía la pena, padeció hambre, frío, brutalidades, estuvo muchas veces a punto del exterminio… ¿Cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla?

En su libro habla de la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.

A sus pacientes con múltiples padecimientos suele preguntarles ¿Por qué no se suicida usted? Y descubre lo que a cada uno le ata a la vida, a unos los hijos, a otros los padres, a otros su propósito.

Yo cada día elijo ser feliz, he aprendido que nadie tiene poder sobre mí excepto lo que yo permito.Para mí, lo más importante es “cuidarme para cuidar” porque no puedes darle a  los demás nada que no lleves dentro. 

¿Cómo?¿Qué quieres decir?

Si tú tienes agobio, depresión, estrés, ansiedad, eso es lo que vas a dar a los demás porque tu vibración es esa.En cambio si tú te llena de amor, de paciencia, de respeto,  eso es lo que darás a los demás porque es lo que hay en tu interior. De hecho lo que vemos en el exterior de las personas (su energía, su luz, su amor, su rabia, su enfado, su culpa…) es lo que llevamos por dentro.

Y tú no puedes dar nada a nadie que no tienes.

 

De ahí uno de mis grandes aprendizajes fue que el poder y la magia están dentro y que cuando tú trabajas en ti, da igual tus circunstancias, da igual lo que ocurra que nadie va a tener poder sobre ti, que tú eliges cómo quieres vivir

 

Cuando decido volverme responsable, despierto y soy consciente de que me he pasado gran parte de mi vida en piloto automático, dejándome llevar por mis creencias, por el hacer, por el no sentir, por el bloquear mis emociones, por las prisas, por la sociedad, por el que dirán y por un montón de razones más y decides no volver a dejar que tu programación te siga llevando de aquí para allá y decides SENTIR, tu vida cambia.

Cuando digo sentir me refiero a vivir mis emociones tal cual vienen, da igual que sean emociones de rabia, de miedo, de alegría, de tristeza… Da igual porque cuando yo le abro la puerta a las emociones, tal como entran, las saludo por su nombre y se van. Y cuando aprendes a SENTIR, te das cuentas que puedes elegir, y cuando eliges cosas diferentes, cambias.

 

Sé el cambio que quieres ver en tu hogar.

Tus hijos seguirán tu ejemplo, no tus consejos.

 

 


 

EXPERTA INVITADA: Manuela Melgar Hidalgo

Fundadora de “Mamás con Alma” y autora del método “Reiníciate como Mamá y Nutrición con Amor”. Especializada en Inteligencia Emocional para familias. Máster PNL. Máster de emprendedores.

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