
¿Y si para ti el éxito no tiene nada que ver con lo que la mayoría busca?¿Y si te pasa como a mí, que el éxito lo encuentro en cosas sencillas, como sentirme bien, disfrutar de mi familia y llevar la vida que quiero?¿Es raro?
Se habla mucho en estos tiempos del éxito, de lograr, de conseguir, de alcanzar, de llegar, de hacer más y más para tener.
Vamos como locas persiguiendo metas, intentando llegar a sitios, teniendo que acabar cosas pendientes y persiguiendo una vida soñada, que la mayoría de las veces es la vida soñada de otros, no la nuestra.
Y cuando no logramos ese supuesto «éxito», porque nos ponemos un listón tan alto que no hay Dios que lo supere, nos sentimos tan pequeñas, tan incapaces, tan vulnerables, tan FRACASADAS.
🔎 Sé sincera contigo, vives en piloto automático la mayor parte de tu tiempo, tu vida pasa tan rápido, que no vives, sobrevives.
Es por eso por lo que aunque hayas revisado que la puerta de casa está cerrada un millón de veces casa mañana, te vas al trabajo con el run run en la cabeza de:
¿Abre cerrado la puerta?¿Volveré y tendré la casa patas arriba porque me han robado?
Porque no estás a lo que estás. Porque tantas cosas en la cabeza te impiden disfrutar el momento, el ahora. ¡Te estás perdiendo lo mejor de la vida y sin darte cuenta!
Tu éxito es tuyo y de nadie más
Déjame decirte que : ¡Las mujeres somos la leche! Sí querida ¡Somos la leche! ¡Eres la leche!
De esta manera tan efusiva, comencé el sábado pasado mi ponencia, en el primer encuentro nacional de autores de libros de autoayuda al que me invitaron en el auditorio de Terrasa.
Y es que si lo piensas bien, si quitas la paja mental, los convencionalismos, el miedo a decir algo equivocado, las mujeres, que tanto tiempo hemos sido ninguneadas, que tan poco nos valoramos la mayor parte del tiempo, tenemos un poder, una valentía, una fuerza interior, unas capacidades que nos hacen ser la leche.
Pero nuestro mayor problema es que no lo sabemos, o lo olvidamos, o lo escondemos, porque no paramos de cuidar a todos mientras nos descuidamos.
Y mientras estamos pendientes de los demás no tenemos que sentarnos con nosotras mismas a tomarnos un café y escucharnos, no tenemos que investigar en nuestro mundo interior, porque no tenemos tiempo. ¡Y nos necesitamos!¡Tú te necesitas!

Workbook de empoderamiento emocional
Y si no nos escuchamos, no nos conocemos y sino nos conocemos, no tenemos ni idea de quien somos, ni qué queremos, ni qué no queremos, ni hacía dónde vamos, ni de dónde venimos, ni cual es la talla de nuestra braga faja.
Incluso desconocemos y menospreciamos el mundo emocional en el que siempre hemos sido las reinas.
¡Tienes que conectar con todo ese poder emocional que guardas dentro! ¡Puedes hacer con tu vida lo que te de la real gana!
Si tú quieres ser pastora y vivir en las montañas junto a tu rebaño de ovejas, pero para tu familia eso es un fracaso monumental porque ellos son funcionarios …. pues oye, es una pena que no se alegren por ti, pero TU VIDA ES TUYA.
¡Lucha por lo que quieres!
El éxito es algo muy personal que solo tú decides, que solo tú marcas. Y no lo decide ni tu familia, ni tu pareja, ni tus vecinos, ni la sociedad ….¡Faltaría más!
Y tú, no eres ellos, eres tú y tienes derecho a ser diferente porque lo eres, a tomar decisiones diferentes, a cometer equivocaciones diferentes y luchar por tus sueños aunque muchas veces eso signifique ir a contra corriente, recibiendo palabras que hacen daño o causan incomodidad en las personas que te rodean.
¡Qué le vas hacer querida, nunca llueve a gusto de todos!
Si tienes que decir un NO, que sea a los de fuera y no siempre a ti, a tus sueños, a tus necesidades o a lo que te hace feliz en la vida.
Sentirte pérdida es normal
Lo cierto es que yo, pasé muchos años de mi vida persiguiendo un algo, un algo que no sabía muy bien que era, pero que estaba convencida de que en cuanto lo encontrase mi vida sería completa, tranquila y feliz.
Ahora veo que estaba tan confundida…….
Buscaba los ingredientes para un éxito vital/profesional, basándome en lo que otros (que no eran yo) a los que admiraba habían hecho o me decían que tenía que hacer, que eso era «lo normal».
Basándome en la poquísima información con la que contaba de mi misma , con la poca gestión emocional que tenía y esperando un milagro existencial que me llenase de abundancia vital sin yo tener que hacer demasiado.
Y entonces empezaron los ataques de ansiedad, luego el trastorno de pánico, luego la agorafobia y para rematar el asunto caí en una depresión. De esta manera tan bonita el universo me dijo: Noelia, amante mía, ahora sí que sí, ¡Escúchate leñes! deja de dar vueltas a lo de fuera y céntrate por una vez en ti o de ésta no sales querida.
El éxito en mi vida es sentirme bien
Y por primera vez en mi vida, comencé a hablarme y sobre todo comencé a escucharme. Toda mi vida cambió, yo cambié y empecé a dar pasos hacía el sitio donde verdaderamente quería estar y a vivir un estilo de vida que sí me hacía sentir viva.
📌 Si te interesa saber todo el trabajo emocional que hice dentro de mí, lo tienes reunido en el Workbook de empoderamiento emocional AQUÍ
Ahora, muchos años después, desde la madurez que me ha dado la experiencia, el tiempo y la maternidad, no sabes de verdad, lo agradecida que me siento por esa patada en el culo que me dio la vida.
Porque sino, no hubiese descubierto que el verdadero éxito para mí es:
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- Levantarme cada mañana abrir los ojos y sentir que vida tiene sentido, que estoy donde quiero estar.
- Dejar la ciudad, mudarme al campo y disfrutar de la calma (Aunque a veces en pleno invierno una nevada te tira el cobertizo de la leña calándola toda y acabas recitando todos los juramentos que te sabes….cosas de la vida en el campo que ya te contaré)
- Darme un paseo y disfrutar del viento en la cara mientras soy capaz de silenciar la mente no pensando en nada
- Acurrucarme en el sofá junto a mi marido y mis hijas y no necesitar más, de verdad.
- Saber estar conmigo en esos días malos en que ni yo misma me aguanto (y quererme).Saber tratarme.
- Conocerme en profundidad y no forzarme a hacer cosas que sé que me causan malestar emocional.
Porque para mí, después de todo lo vivido en este viaje, el verdadero éxito es sentirme bien dentro de mí. Sentirme orgullosa de las diferencias que me hacen única, sin sentirme rara o culpable por no ser como el resto.
¿Y el tuyo?
Un abrazo Noelia

