Dramas cotidianos y cómo mi madre me convirtió en una espía para la iglesia

 

Estaba yo el otro día  inmersa en un  «momento maternal crítico», de esos momentos maternales  típicos, en los que te apetece irte a por tabaco (aunque no fumes) para no volver jamás. Estaba yo rebuscando dentro de mí, la paciencia, los recursos, las herramientas, para evadirme, para ausentarme de mi cuerpo presente, para no perder los papeles,  mientras en el pasillo oía los chillos, las peleas, las demandas, de dos mini niñas que pasan del amor al odio en cuestión de segundos.

Estaba yo intentando viajar en mi mente a un lugar paradisíaco, silencioso, lejano, muy lejano, intentando recordar por qué decidí trabajar desde casa, y en qué momento me metí en todo este bendito  lío…..

Cuando de pronto suena el móvil, es mi madre, y tiene una importante misión secreta  para mí.

Una misión secreta para mí.

Y no una misión cualquiera, como las típicas de :

Hija vete al mercadillo el domingo y mira si me encuentras alguna braga faja en color carne para el vestido blanco, o hija, búscame un regalo para la hija de mi amiga Puri que se va ha casar y yo me lío con el amanzon ese.

¡Qué va! nada de eso querida, una misión de espionaje de verdad, una misión de espionaje  para la mismísima Santa iglesia.

¿Cómo te quedas?

Pues así me quedé yo, y que quieres que te diga, entre nosotras, en secreto, he de decirte que yo no me puedo resistir a  un buen caso de investigación  y más aún en las circunstancias en las que me encontraba, que si me piden que me vaya a un convento de clausura a coser leotardos me voy también. 

 

El caso era claro, la  venta ilegal de un traje cofrade. Que yo, que no estoy nada puesta en temas religiosos no tenía ni idea que era ilegal vender esos trajes, pero resulta que lo es.  Y necesitaban una persona infiltrada que obtuviese más detalles, de la venta, del traje y del supuesto infractor.

 

 

Así que como haría la grandiosa Jessica Fletcher ( de la serie, Se ha escrito un crimen) mi ídolo en la vida, en cuestión de resolución de crímenes y misterios, me puse manos a la obra para reunir toda la información necesaria del caso, del sujeto investigado y de la manera en la que iba a infiltrarme sin ser descubierta.

Como puedes comprobar soy una profesional de tomo a lomo,  no sé como a estas alturas de la vida, con tantas investigaciones a mis espaldas, no tengo  ya mi propia agencia de detectives, la verdad.  

Tan solo me faltó la pizarra con las fotos de las pruebas pegadas, la gabardina larga, el bigote postizo y el periódico de camuflaje con dos agujeros para los ojos y clavadita a Colombo (aunque colombo no llevaba bigote, pero bueno, ya me entiendes).

 


**Quiero contarte que todo el tiempo que duró mi investigación, dos niñas muy pesadas (con amor) me perseguían todo el rato diciendo:   mamá quiero agua, mamá la tata me ha tirado todos los libros, mamá la tata te está pintando tu silla de trabajo,  mamá la tata se ha quitado las zapatillas, mamá la tata se ha quito el pañal y me ha dejado su mojón en la puerta de mi cuarto ¡Qué asco, huele fatal!……¡Mamá quita el mojón de mi cuarto!.**


 

Para que veas que todo el asunto tiene doble mérito, y que ser una madre, empresaria, investigadora privada y ama de casa no está pagado en esta vida. Doy fe.   

 

Descubre cómo hacer algo para sentirte bien no haciendo nada

Imagino que ahora mismo te estarás haciendo un millón de preguntas, tales como : 

¿Qué pasó al final?¿Cómo acabó todo?¿Lograste desenmascarar al cofrade traidor?¿Recuperaste el traje?¿Te pondrá la iglesia una calle con tu nombre o harán  una estauilla tuya para sacarte en procesión en semana santa como homenaje a la ayuda prestada? 

Por tu tranquilidad interior y para que tú no te veas implicada y seas cómplice en este asunto tan turbio, dejaré  la investigación a un lado, sin darte más datos que puedan comprometer tu preciosa vida  que tanto aprecio, aunque tan solo sea por haber leído ya toda esta parrafada.

Solo te contaré  que  al final el espionaje fue todo un éxito y que recuperamos el ansiado traje cofrade y que ni calle, ni estauilla ni na de na. 

Hacer de lo ordinario algo extraordinario 

 

Y  ahora hablando en serio, quiero que veas que de esta manera tan tonta,  en una mañana que estaba resultando ser terriblemente terrible, se convirtió en una divertida aventura que me hizo cambiar al momento mi estado emocional, lo malo se esfumó y de pronto volví a conectar con  lo bueno, con lo que suma, con lo divertido de la maternidad, de la vida, de mí vida.

La cuestión querida, y lo que te quiero decir con esta historia que te he contado y que es verídica como la vida misma, que te prometo que no me la he inventado,  es que hay días terribles, en que no encuentras el por qué, ni el cómo, ni el dónde, ni el para dónde.

Días interminables, en los que te sientes más perdida que un pulpo en un garaje, sientes que tu existencia es una mierda, que tu pareja no tiene sentido, que las decisiones que has tomado te han traído a un sitio que no te gusta, que eres infeliz y que tu agobio interior aumenta por momentos y que encima no sabes qué hacer para cambiarlo.

 

ACTITUD POSITIVA. SACA LO MEJOR DE LO PEOR

Pero también sabes que en los momentos de bajón. tendemos a ponernos en lo peor de lo peor, en ver el vaso medio vacío, o ni si quiera ver ya ni el vaso.

Y aunque lo veas todo negro tizón  dentro de cada uno de esos momentos se esconden mini ilusiones, mini sueños, mini personas por las que dar gracias (aunque con todo el marrón que tienes encima no lo veas)

Porque déjame decirte una cosa, a los ojos emocionales hay que entrenarlos, y más aún si tú vienes como yo, de una familia en la que las emociones se tapaban fingiendo que no existían, porque no se a ti, pero a mí nadie me enseñó a interpretar lo que sentía, ni me enseñó, qué recursos emocionales podía usar cuando tuviese un día de bajón.

Eso lo he  ido aprendido yo solita, a base de pasarlo mal y de investigar mucho dentro de mí. [Por cierto, si tú también quieres investigar dentro de ti te recomiendo mi libro de empoderamiento emcional ][

Y ahora eres tú quien tiene que aprender a entrenar tus ojos emocionales, porque las emociones hay que sentirlas, pero también a saber cómo cambiar ese mal momento, cómo volver a ser una niña que se ilusione con cualquier pequeña cosa que surja en un mal día. 

Si te ha gustado, si te ha ayudado, comenta, escribe, comparte plis ( que eso ánima mucho)

Un abrazo Noelia 

La calma interior se encuentra en un melón

Calma interior

La armonía  interior se encuentra en un melón. Has leído bien, en un simple melón que tú misma puedes  encontrar plantado en cualquier huerta, de cualquier pueblo, junto a los pimientos las zanahorias y los tomates. Ahí, en ese melón, esas zanahorias, pimientos o tomates se encuentra tu armonía interior perdida

(Puedes leer el artículo o 🔈 escucharlo tranquilamente pinchando aquí abajo⬇️ mientras conduces, vas camino del  trabajo,  paseas o planchas la odiosa montaña de ropa)

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Si quieres dejar de sentir esa ansiedad que tienes, si quieres sentirte en calma por dentro, tienes que empezar  por las cosas más simples, si no eres capaz de encontrarla ahí, olvídate. Así de fácil. 

Olvídate de hacer  cursos, de terapias, de libros, de programas de desarrollo personal en los que te dejas tus ahorros  y de cualquier cosa que quieras aplicar en ti.

¡Nada funcionará!

Y no funcionará porque lo que hagas no funcione sino porque o empiezas la casa por los cimientos o no te extrañe que venga el lobo sople y todo se marche a tomar viento fresco.

 

 

Lo que tienes en contra para lograr la calma interior 

 Hay muchas cosas en tu vida que juegan en tu contra, pero que son tan habituales, que forman parte de tu día a día, de tu vida, de tus hábitos habituales, que no tienes ni idea de que están jugando en tu contra impidiéndote estar en calma, tener tranquilidad interior.

Y ahora mismo te voy a enumerar unas cuantas, como por ejemplo:

  • La vida en ciudad (las prisas, los ruidos, el exceso de luces. los bloques de viviendas con vecinos intensos….)
  • La INFOxicación continua (acceso a información en todo momento y a todas horas)  
  • Un trabajo que ni te llena, ni te gusta ni te motiva en el que pasas la mayor parte de tu valioso tiempo 
  • Las movidas con las familias, el marido que no escucha, los niños que no paran de ensuciarlo todo,  el perro que no para de ladrar y  esa manía tuya de querer hacerlo todo casi-perfecto hacen que lo tengas doblemente difícil.

 

Ahora dime ¿Cómo vas a encontrar la armonía con este panorama? 

Lo que tú buscas tienes que encontrarlo lejos de lo que a día de hoy estás haciendo.

Lo que buscas no está ahí en tu zona cómoda,  está en las hojas de un árbol movidas por el viento o en el sonido del agua golpeando un cristal,  o en cuidar con cariño ❤ un melón durante todo el verano.

 

Te lo prometo, tu armonía interior está en un melón.

Si ahora mismo  estás abrumada, ansiosa, angustiada, triste, desmotivada y al borde del colapso emocional 

CONSEJO: Aléjate de todo, aléjate de la ciudad de los coches, los ruidos, las luces, las tiendas, los vecinos, los móviles, de tu pareja, tu familia ……de todo,  vuelve a la naturaleza para conectar con el silencio, con la calma y contigo misma. (Y si te llevas mi libro de ejercicios emocionales mejor que mejor)

Te lo prometo, funciona.

Noelia.